Cáncer cuello uterino

Dentro de las patologías principales podemos destacar las lesiones asociadas al papiloma humano: presencia de verrugas o lesiones en los tejidos (condilomatosis) de zonas genitales, tanto para hombres como para mujeres y el cáncer del cuello uterino.
Actividad física
Dentro de las recomendaciones es importante que las personas diagnosticadas con este tipo de cáncer mantengan un nivel adecuado de actividad física correspondiente a su capacidad y resistencia para realizarlo.
Para ello, es importante que pueda establecer pequeñas rutinas regulares que le permitan obtener no solo un nivel adecuado de actividad, sino que también favorece una mejor respuesta del cuerpo frente a la enfermedad como lo son: la reducción de oxidantes, disminución de la inflamación y fortalecimiento muscular que se convierten en factores protectores como el manejo efectivo del dolor.
Es recomendable que pueda realizar actividad de manera regular, aproximadamente 5 días en la semana, en los tiempos en los que se encuentre en la capacidad de realizarla, evitando sentirse fatigado, del mismo modo se recomienda no realizar actividad física cuando se sienta con cansancio extremo.
Nutrición
La nutrición juega un papel fundamental, no solo en la prevención de la enfermedad, sino también en el tratamiento, que junto con los demás hábitos de vida saludable, favorecerán el bienestar integral que el cuerpo y mente requieren para prevenir o sobrellevar de manera adecuada el tratamiento. Por ello, recomendamos tener en cuenta los siguientes tips nutricionales:
1. Escoger un mismo plato para aprender a controlar las porciones que se consumen a diario.
2. Permitir que la mitad de este plato este compuesta por frutas y/o verduras, las cuales son una excelente fuente de fibra, vitaminas y minerales.
3. Incluir proteína magra como pescado (cocido), pollo sin piel o leguminosas y evitar todo lo que sea posible los embutidos.
4. Beber agua hace parte fundamental de un adecuado estado nutricional, el cual facilita la hidratación y el adecuado funcionamiento de varios órganos de nuestro cuerpo. Igualmente puede consumir algunas bebidas y evita el consumo de bebidas azucaradas.
Se debe evitar: la ingesta de alimentos crudos como: mariscos, pescados, carnes, evitar el consumo de quesos madurados, entre otros.
Dentro de los tratamientos oncológicos se pueden presentar algunos síntomas como: laceración de las mucosas (mucositis), náuseas, vómito, diarrea, colitis, entre otros, los cuales pueden llegar a afectar los deseos de comer o dificultad para retener los alimentos. En este caso es recomendable comunicarse con el médico tratante y favorecer la hidratación y el consumo tolerable de alimentos, que evite posibles complicaciones como lo puede ser la deshidratación.
Salud Mental
De la mano de la actividad física, la cual facilita el tener una adecuada salud mental, entretenimiento y dedicación del tiempo libre, debe tener en cuenta actividades proteger su salud mental y estado de ánimo, ya que estos procesos facilitan no solo la respuesta a los tratamientos oncológicos, sino que generan un estado de bienestar y protección de su salud emocional, que ayudarán a sobrellevar de mejor manera los efectos ocasionados por el tratamiento.
Realizar actividades de ocio y entretenimiento que permitan cambiar la monotonía, en espacios en los que comparta con familiares y/o amigos. Para tener un mejor control de las emociones puede incluir actividades como la escritura, en donde pueda destacar cómo se siente, cómo ha sido su día, qué situaciones le han generado malestar.
Es importante que se pueda incluir actividades en las cuales pueda practicar el agradecimiento. Además, la espiritualidad es una gran herramienta para tener una salud mental, ya que estas prácticas ayudan a reconectar con los aspectos más relevantes de la vida y; esto facilita el poder mantener una adecuada salud mental y emocional.
Descanso y sueño
Dentro de los hábitos de vida saludable, el descanso y el sueño tiene un papel fundamental, no solo en la recuperación diaria de energía, sino también en los procesos de recuperación integral del estado de salud, la memoria y la atención. Por lo tanto, es muy importante no solo tener adecuados momentos de descanso y sueño, a través de hábitos e higiene del sueño, sino también seguir las siguientes recomendaciones:
1. Organizar períodos estables para el descanso, donde se planeee una hora fija para ir a dormir.
2. Evitar el uso de pantallas como: televisores, tablet, celulares, los cuales interfieren para poder conciliar el sueño.
3. Mantener una rutina de ejercicios especialmente en el espacio de la mañana, esto brindará una adecuada calidad de sueño en la noche.
4. Incluir tiempos de siestas en las horas de la tarde, de máximo 20 minutos y preferiblemente, antes de las 3:00 p.m., no solo ayudarán a tener un efecto reparador, sino también efectos sobre la memoria y nuestra capacidad creativa.
El cáncer de cuello de útero es uno de los cánceres en las mujeres más frecuentes para las mujeres en el país. Por lo tanto, el tamizaje es uno de los recursos más importantes para poder detectar tempranamente lesiones precancerosas o carcinomas infiltrantes.
Dentro de las pruebas que se realizan se encuentran:
- Inspección visual con ácido acético y lugol, en mujeres entre los 30 a los 50 años, solo en escenarios que no se cuenta con la posibilidad de realizar más pruebas.
- Tamizaje ADN - VPH: La tamización con las pruebas que detectan el ADN de los virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo, se deben realizar a todas las mujeres entre 30 y 65 años, con un esquema 1 cada 5 años ante resultados negativos. Las mujeres entre los 51 a 65 años, se deberá tomar citología o pruebas ADN-VPH, según disponibilidad.
- Tamizaje Citología: está indicado a todas las mujeres, en algunos casos específicos estará indicado por el criterio y evaluación de antecedentes y factores asociados. Conforme a los antecedentes de la mujer, se determinará la toma de la citología bajo los siguientes criterios: mujeres menores de 25 años (edad de inicio de las relaciones sexuales antes de los 15 años, tener 3 o más hijos, varios compañeros sexuales).
El esquema recomendado es de 1 cada 3 años, con resultados que se mantengan negativos.
Las mujeres entre los 30 y los 65 años, deben tomarse la citología y la prueba de ADN-VPH.
Signos y síntomas
Esta enfermedad en sus estadíos iniciales no genera síntomas. Lo que puede hallarse como principales manifestaciones son las lesiones ocasionadas por VPH, denominadas verrugas o cambios en el tejido del cuello de útero, que, en estadios iniciales son muy difíciles de percibir.
En estadios más avanzados pueden ser: sangrado vaginal anormal, secreción vaginal inusual, dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia), sensación de mal olor.
A pesar de que estos síntomas no son exclusivos del cáncer de cuello de útero, porque pueden estar presentes en otras enfermedades ginecológicas, es importante que en presencia de ellos, siempre consulte a su médico tratante.
En casos sospechosos de cáncer de cuello uterino se deberán completar estudios con:
- Colposcopia cervicouterina: Según hallazgos de las pruebas de tamizaje, su médico tratante o enfermera que realizó el seguimiento de los resultados, podrán indicarle la necesidad de la toma de este examen. La toma de esta prueba es similar a la citología, solo que el médico especialista realizará la visualización de cuello del útero por medio de un espéculo y realizará el tratamiento a través de la cauterización y/o tomará la biopsia del tejido que se pueda encontrar lesionado. Este procedimiento debe realizarse con prontitud posterior al reporte de la citología.
- Biopsia cervicouterina: Según hallazgos de la pruebas de tamizaje, el cual se realizará por medio de la colposcopia.
Factores de riesgo
Dentro de los factores de riesgo podemos encontrar:
1. Prácticas sexuales inseguras con el inicio temprano de las relaciones sexuales, múltiples parejas sexuales y el no uso del preservativo.
2. Fumar o estar expuesta al humo de cigarrillo.
3. hábitos inadecuados de alimentación.
4. Afectación del sistema inmunológico.
5. Inicio temprano de las relaciones sexuales.
6. Gestaciones múltiples.
7. Presencia de otras infecciones de transmisión sexual.
Tips para prevenir la enfermedad
Dentro de los tips podemos encontrar:
- A partir de los 9 años de edad, deben iniciar el esquema de vacunación contra el VPH, el cual consiste en una dosis inicial, segunda dosis al mes y tercera dosis a los 6 meses de la primera dosis, este esquema de vacunación permitirá reducir el riesgo a desarrollar lesiones graves por el virus del papiloma humano
- Prácticas sexuales seguras: es muy importante que se conserve el uso del preservativo durante todo el contacto sexual, ya que esto disminuirá la probabilidad del contacto con el virus.
- Mantener hábitos de vida saludable que permitan fortalecer el sistema inmunológico para evitar posibles infecciones en personas inmunocomprometidas, por ejemplo personas infectadas con el virus del VIH.
- Realizar tamizaje por medio de las pruebas ADN-VPH, citología según el esquema que por edad corresponda para las mujeres.
Tips para el manejo de la enfermedad
Si se encuentra dentro de la población que puede recibir la vacuna contra el VPH, realice el esquema correspondiente según su edad. Detección temprana por medio del tamizaje por medio de ADN-VPH y citología según el esquema recomendado por edad y riesgo. Realizar prácticas sexuales seguras con el uso del condón durante toda la relación sexual.
El cáncer de cuello de útero es uno de los cánceres en las mujeres más frecuentes para las mujeres en el país. Por lo tanto, el tamizaje es uno de los recursos más importantes para poder detectar tempranamente lesiones precancerosas o carcinomas infiltrantes.
Dentro de las pruebas que se realizan se encuentran:
- Inspección visual con ácido acético y lugol, en mujeres entre los 30 a los 50 años, solo en escenarios que no se cuenta con la posibilidad de realizar más pruebas.
- Tamizaje ADN - VPH: La tamización con las pruebas que detectan el ADN de los virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo, se deben realizar a todas las mujeres entre 30 y 65 años, con un esquema 1 cada 5 años ante resultados negativos. Las mujeres entre los 51 a 65 años, se deberá tomar citología o pruebas ADN-VPH, según disponibilidad.
- Tamizaje Citología: está indicado a todas las mujeres, en algunos casos específicos estará indicado por el criterio y evaluación de antecedentes y factores asociados. Conforme a los antecedentes de la mujer, se determinará la toma de la citología bajo los siguientes criterios: mujeres menores de 25 años (edad de inicio de las relaciones sexuales antes de los 15 años, tener 3 o más hijos, varios compañeros sexuales).
El esquema recomendado es de 1 cada 3 años, con resultados que se mantengan negativos.
Las mujeres entre los 30 y los 65 años, debe tomarse la citología y la prueba de ADN-VPH.
En casos sospechosos de cáncer de cuello uterino se deberán completar estudios con:
- Colposcopia cervicouterina: Según hallazgos de la pruebas de tamizaje, su médico tratante o enfermera que realizó el seguimiento de los resultados, podrán indicarle la necesidad de la toma de este examen. La toma de esta prueba es similar a la citología, solo que el médico especialista realizará la visualización de cuello del útero por medio de un especulo y realizará el tratamiento como la cauterización y/o tomará la biopsia del tejido que se pueda hallar lesionado. Este procedimiento se recomienda realizar con prontitud posterior a la obtención de la entrega de los resultados de la citología.
- Biopsia cervicouterina: Según hallazgos de la pruebas de tamizaje, el cual se realizará por medio de la colposcopia.
1. Cirugía: es el procedimiento por el cual se realizará exéresis del tejido afectado por el cáncer.
- Conización: es el proceso por el cual se realiza un corte en forma de cono, se extrae el tejido afectado y se cauteriza, el cual, será enviado para estudios de patología.
- Histerectomía: es la extracción completa del útero, la cual puede ser total o radical.
- Histerectomía total: se extrae el útero y el cuello del útero por cirugía abierta o laparoscopia, también se puede realizar de forma vaginal (histerectomía vaginal).
- Histerectomía radical: además del útero se extraen los ligamentos que sostienen el útero y una porción de la vagina, incluso, en algunos casos se extraen los ganglios linfáticos de la pelvis, ovarios, trompas de Falopio. Esto dependerá de las condiciones de la paciente y del criterio médico.
- Traquelectomía: consiste en la extracción del cuello del útero y la colocación de una banda que simula el cuello. Este procedimiento, solo se realiza en mujeres con lesiones menores a 2 cms y que no han alcanzado el número de embarazos deseados.
2. Radioterapia externa: consiste en una radiación externa de cobalto (material radioactivo), en la región pélvica de la mujer. Este tratamiento tiene el objetivo de destruir o controlar el crecimiento de las células cancerosas.
Braquiterapia: también conocido como radiación interna. Se realiza por medio de un material radioactivo en contacto directo con el cuello uterino y se realiza como complemento de la radioterapia.
3. Quimioterapia: Tratamiento oncológico que conlleva la administración de medicamentos que tienen la capacidad de destruir y detener el crecimiento de las células cancerosas.
1. Equipo interdisciplinar: El equipo que trata, cuida y asiste a las pacientes con cáncer de cuello de útero, cuentan con una amplia experiencia en el tratamiento y cuidado de mujeres con cáncer de cuello de útero que requieren tratamientos oncológicos especializados con tecnología de punta, oportunidades diagnósticas de alta fidelidad y sensibilidad diagnóstica, tratamientos oncológicos correspondientes a las mejores prácticas clínicas, que junto a la experiencia y conocimiento de nuestros especialistas permite ofrecer las mejores opciones según el caso y condiciones de cada paciente. La rehabilitación, la recuperación del rol, facilitan que la mujer pueda tener un adecuado nivel y calidad de vida que facilite su recuperación ó mantenimiento estable de su enfermedad. En los casos en los que se requiera un manejo integral que permita las mejores condiciones de vida, manejo del dolor y acompañamiento de final de vida por medio del programa de cuidado paliativos.
2. Equipo de Enfermería:
La Fundación Santa Fe de Bogotá cuenta con una Dirección de Enfermería constituida por un equipo especializado de enfermeras, que por líneas de servicio, generan la gestión del cuidado de pacientes y sus familias, orientados a los mejores resultados clínicos, a la vez que se ofrece una atención empática, participativa y empoderante para el cuidado de la salud.
3. Clínica de dolor y cuidado paliativo:
En la Fundación Santa Fe de Bogotá contamos con un equipo especializado e interdisciplinar para el manejo integral del dolor por medio de terapias farmacológicas y no farmacológicas con énfasis en el dolor oncológico.
Esto permite que de manera temprana, a través de la atención del equipo asistencial, se realice continuamente el monitoreo de la existencia o no del dolor, con la atención oportuna que permita favorecer el bienestar y la tranquilidad de cada uno de nuestros pacientes.
4. Centro de rehabilitación física:
En la Fundación Santa Fe de Bogotá contamos con un equipo especializado de rehabilitación que incluye las áreas de: fisioterapia, fonoaudiología y terapia ocupacional, las cuales intervienen en aquellos casos en los que el paciente requiera de un soporte y rehabilitación temprana y oportuna, que favorezca su proceso de rehabilitación.
5. Salud mental (psico-oncología):
En la Fundación Santa Fe de Bogotá contamos con un equipo de psiquiatras y psicólogos que de manera permanente ofrecen una atención integral a los pacientes. Adicionalmente, cuenta con una unidad especial de salud mental llamada Zona Lavanda, la cual se encuentra dotada con unidades de salud mental, que permiten brindar una atención dedicada a personas que puedan tener una afectación de su salud mental de base.
6. Equipo de nutrición:
El equipo de Nutrición y dietética de la Fundación Santa Fe de Bogotá, cuenta con un equipo especializado de nutricionistas que acompañan, valoran y monitorean las condiciones nutricionales de sus pacientes de manera integral, por medio de la valoración y el tamizaje (cribado de peso y talla) para la totalidad de sus pacientes, en búsqueda de los riesgos asociados al exceso o deficiencias de peso.
7. Educación al Paciente y su familia:
En la Fundación Santa Fe de Bogotá, desde la Subdirección de Servicio, contamos con el programa de Educación al Paciente y su Familia, el cual busca acompañar y fortalecer las capacidades que el paciente puede desarrollar para participar activamente del cuidado de su salud y adherirse a sus tratamientos médicos para ser parte de los mejores desenlaces clínicos.
1. ¿Todas las personas que se realizan citología requieren de la toma de la biopsia?
No, solamente en aquellos casos en los que se encuentre visible una lesión y acorde con los resultados de la citología.
2. ¿Es verdad que después de la toma de la citología no es necesario ir por el resultado?
No, es necesario, en todos los casos, realizar no solo la toma del examen, sino también reclamar el resultado y asistir a la cita con el médico de su preferencia para la lectura de los mismos.
3. ¿Si ya me vacuné contra el VPH es necesario seguir tomándome la citología?
Sí, a pesar de tener el esquema completo de vacunación completo, es necesario seguir los esquemas de toma de citología conforme a la edad y a los factores de riesgo.