Electromiografía
La Electromiografía es un procedimiento diagnóstico que registra la actividad eléctrica de los músculos y los nervios que los controlan.
Permite identificar si la debilidad, el dolor o los hormigueos se deben a una enfermedad muscular, una lesión nerviosa o una alteración del sistema nervioso periférico.
Durante el estudio, el médico inserta pequeños electrodos o aplica estímulos eléctricos en distintas zonas del cuerpo para medir cómo responden los músculos y los nervios.
Este examen es realizado por neurofisiólogos clínicos o neurólogos especializados, en colaboración con el equipo de rehabilitación y neurología.
Subespecialidades / Áreas de enfoque
- Electromiografía de aguja: analiza la actividad eléctrica directamente en el músculo mediante un electrodo fino.
- Estudios de conducción nerviosa: evalúan la velocidad y calidad de la señal eléctrica que pasa por los nervios.
- Electromiografía facial o laríngea: valora nervios y músculos de la cara y la voz.
- Monitoreo intraoperatorio: se utiliza durante cirugías neurológicas o ortopédicas para proteger la función nerviosa.
- Neurofisiología clínica avanzada: integración con estudios como potenciales evocados o polisomnografía.
La atención
Proceso de atención y etapas del estudio
- Valoración médica previa: el especialista revisa los síntomas (dolor, hormigueo, debilidad, calambres) y define las áreas a estudiar.
- Preparación del paciente: no requiere ayuno; se recomienda no aplicar cremas ni lociones en la zona del estudio.
- Realización del examen: el médico aplica estímulos eléctricos leves o inserta electrodos muy finos para registrar la actividad muscular.
- Duración: el procedimiento dura entre 30 y 60 minutos, según las áreas evaluadas.
- Resultados: el informe indica si existe daño nervioso o muscular y orienta el tratamiento o la rehabilitación.
- Seguimiento: según el diagnóstico, puede requerirse valoración por neurología, fisiatría o rehabilitación.
Enfermedades y condiciones que requieren Electromiografía
- Neuropatías periféricas (por diabetes, trauma o compresión nerviosa).
- Síndrome del túnel carpiano.
- Radiculopatías cervicales o lumbares (compresión de raíces nerviosas).
- Miopatías y distrofias musculares.
- Esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y otras enfermedades neuromusculares.
- Lesiones de plexos nerviosos o de nervios periféricos.
- Trastornos del movimiento (temblores, espasmos, tics).
- Lesiones medulares o neurológicas con afectación motora.
- Seguimiento postquirúrgico en cirugías de columna o nervios.
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Preguntas Frecuentes
Es un examen que mide la actividad eléctrica de músculos y nervios para detectar posibles daños o disfunciones.
Permite identificar la causa de síntomas como debilidad, hormigueo, entumecimiento o dolor muscular.
Un médico especialista en neurofisiología clínica o neurología.
Puede generar una leve molestia o sensación de corriente, pero es bien tolerada y segura.
Entre 30 y 60 minutos, dependiendo del número de músculos o nervios estudiados.
No requiere ayuno, pero es importante evitar cremas o lociones el día del estudio.
Daños en nervios o músculos, compresiones nerviosas, enfermedades neuromusculares o del movimiento.
La resonancia muestra estructuras anatómicas; la electromiografía evalúa la función eléctrica de los nervios y músculos.
Cuando hay síntomas como hormigueo, debilidad, pérdida de fuerza o dolor sin causa aparente.























