Consulta Urológica, valoración física y procedimientos diagnósticos
Julio 12 de 2022

La mayoría de las organizaciones médicas animan a los hombres de 50 a 59 años a hablar con su médico sobre las ventajas y las desventajas de los exámenes de detección para cáncer de próstata. La conversación debería incluir una revisión de tus factores de riesgo y las pruebas de detección.
Quizás consideres comenzar la conversación antes si eres afro-americano, tienes antecedentes familiares de cáncer de próstata, o presentas otros factores de riesgo.
TACTO RECTAL: examen del tracto inferior del recto a través de la palpacion.
ANTIGENO PROSTATICO: El antígeno prostático es una proteína que se produce por la próstata y tiene un fin en el proceso reproductivo. Sin embargo, cuando la próstata está afectada por alguna enfermedad o condición (Cáncer, inflamación, infección o crecimiento) este se puede elevar en el torrente sanguíneo.
En el ámbito médico se mide su cantidad en sangre y con esto se puede definir si alguna enfermedad está afectando la próstata, no reemplaza el tacto rectal, el antígeno prostático es un examen en sangre que complementa el examen físico.
URODINAMIA: Se realiza para valorar el funcionamiento del esfínter y de la vejiga, tanto en la fase de llenado, como en la de vaciado vesical.
El examen consiste en la medición de la presión del esfínter y del interior de la vejiga durante la fase de llenado y vaciado vesical, mediante la colocación de unos catéteres de pequeño calibre a través de la uretra y recto.
La presión registrada se traduce en forma de gráficas cuya interpretación nos permite valorar el funcionamiento de la vejiga y esfínter y detectar posibles alteraciones. No genera incapacidad.
CISTOSCOPIA: Este procedimiento consiste en examinar la uretra y la vejiga por las vías naturales (endoscopia), ya sea para precisar el diagnóstico de problemas urinarios, o como parte de un programa de vigilancia de una lesión de la vejiga.
Este examen se practica usualmente en forma ambulatoria bajo anestesia local o sedación según indicación médica. Se efectúa después de verificar que no exista infección urinaria. No genera incapacidad.
El cistoscopio es un tubo delgado, provisto de un lente, que permite observar el interior de la vejiga y la uretra, permitiendo tomar fotografías y si es necesario, tomar muestras superficiales.
BIOPSIA DE PROSTATA: El procedimiento consiste en obtener muestras de próstata, para analizarlas microscópicamente. El urólogo introduce un transductor ecográfico vía rectal a través del cual administrará anestesia local y extraerá muestras de tejido prostático. Durante este procedimiento, se visualizará la próstata a través del ecógrafo para obtener sus dimensiones y un mapeo adecuado de ésta.
RESONANCIA DE PROSTATA: La Resonancia Magnética de Próstata Multiparamétrica es una técnica de imagen para el diagnóstico del cáncer de próstata. El estudio de la próstata mediante resonancia magnética de alta resolución permite obtener diferentes parámetros: morfológicos, funcionales y moleculares.
CANCER DE TESTICULO
Los testículos producen hormonas sexuales masculinas y espermatozoides para la reproducción. En comparación con otros tipos de cáncer, el cáncer testicular es poco frecuente. El cáncer testicular es sumamente tratable, según el tipo y estadio del cáncer testicular, puedes recibir uno de varios tratamientos o una combinación de ellos.
SINTOMAS
Algunos de los signos y síntomas del cáncer testicular son los siguientes:
- Bulto o agrandamiento en cualquiera de los testículos
- Sensación de pesadez en el escroto
- Dolor sordo en el abdomen o en la ingle
- Acumulación repentina de líquido en el escroto
- Dolor o molestia en un testículo o en el escroto
- Agrandamiento o sensibilidad en las mamas
- Dolor de espalda
CAUSAS
En la mayoría de los casos, no está claro qué causa el cáncer testicular.
Los médicos saben que el cáncer testicular se produce cuando las células sanas de un testículo se alteran. Las células sanas crecen y se dividen de manera ordenada para mantener el funcionamiento normal del cuerpo. Pero, a veces, algunas células presentan anomalías, lo que hace que este crecimiento se descontrole: estas células cancerosas se siguen reproduciendo, incluso cuando no se necesitan células nuevas. Las células que se acumulan forman una masa en el testículo.
Casi todos los casos de cáncer testicular comienzan en las células germinativas: las células del testículo que producen espermatozoides inmaduros. Se desconoce qué causa que las células germinativas se vuelvan anormales y se conviertan en cáncer.
Los factores que pueden aumentar los riesgos de padecer cáncer testicular son:
- Testículos no descendidos (criptorquidia). Los testículos se forman en la zona abdominal durante el desarrollo fetal, y generalmente descienden al escroto antes del nacimiento. Los hombres que tienen un testículo que nunca descendió se enfrentan a un riesgo mayor de tener cáncer testicular que los hombres cuyos testículos descendieron normalmente. El riesgo sigue siendo elevado, aunque el testículo se haya reubicado quirúrgicamente en el escroto.
- De todas maneras, la mayoría de los hombres que padecen cáncer testicular no tienen antecedentes de testículos no descendidos.
- Desarrollo testicular anormal. Las afecciones que hacen que los testículos se desarrollen en forma anormal, como el síndrome de Klinefelter, pueden aumentar el riesgo de padecer cáncer testicular.
- Antecedentes familiares. Si hay hombres en tu familia que han tenido cáncer testicular, puedes correr mayor riesgo.
- Edad. El cáncer testicular afecta a los adolescentes y hombres jóvenes, especialmente entre los 15 y los 35 años de edad. Pero puede ocurrir a cualquier edad.
- Raza. El cáncer testicular es más frecuente en hombres blancos que en hombres afroamericanos.
Diagnóstico
En algunos casos, los hombres se descubren el cáncer testicular por sí mismos, ya sea accidentalmente o al hacerse un autoexamen testicular para detectar bultos. En otros casos, tu médico puede detectar un bulto durante una exploración física de rutina.
Para determinar si un bulto es cáncer testicular, el médico puede recomendar:
- Ecografía. La ecografía testicular utiliza ondas sonoras para generar una imagen del escroto y los testículos. Durante la ecografía, te recuestas boca arriba con las piernas abiertas. Luego, el médico te aplica un gel transparente en el escroto. y mueve una sonda portátil sobre el escroto para generar la imagen por ecografía.
- Análisis de sangre. El médico puede pedir análisis para determinar los niveles de marcadores tumorales en la sangre. Los marcadores tumorales son sustancias que normalmente están presentes en la sangre, pero cuyos niveles pueden elevarse en ciertas situaciones, entre ellas, en presencia de un cáncer testicular. Un nivel elevado de un marcador tumoral en la sangre no significa que tienes cáncer, pero puede ayudar al médico a determinar el diagnóstico.
- Cirugía para extirpar un testículo (orquiectomía inguinal radical). Si se determina que el bulto en un testículo puede ser canceroso, es posible que se recomiende la cirugía para extirpar el testículo. El testículo extirpado se analizará para determinar si el bulto es canceroso y, en caso de que lo sea, de qué tipo de cáncer se trata.
Tratamiento
Las opciones para tratar el cáncer testicular dependen de diversos factores, que comprenden el tipo y el estadio del cáncer, tu estado general de salud y tus propias preferencias.
Cirugía: Las operaciones que se utilizan para tratar el cáncer testicular son las siguientes:
- La cirugía para extirpar el testículo y/o cirugía para extirpar los ganglios linfáticos cercanos (disección de ganglios linfáticos retroperitoneales) se realiza a través de una incisión en el abdomen.
- Radioterapia
- Quimioterapia
CANCER DE VEJIGA
El cáncer de vejiga aparece cuando las células de la vejiga comienzan a multiplicarse de forma anormal y forman un tumor en la vejiga. los cánceres de vejiga de etapa inicial pueden volver después de un tratamiento exitoso. Por esta razón, las personas con cáncer de vejiga suelen necesitar pruebas de seguimiento durante años después del tratamiento para detectar la reaparición de un cáncer de vejiga.
Síntomas
Algunos signos y síntomas del cáncer de vejiga pueden ser los siguientes:
- Sangre en la orina (hematuria), que puede hacer que la orina parezca de color rojo brillante o marrón, aunque a veces se ve normal y se detecta sangre en un análisis de laboratorio
- Micción frecuente
- Micción dolorosa
- Dolor de espalda
Los factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de vejiga incluyen:
- Tabaquismo Fumar cigarrillos, cigarros o pipas puede aumentar el riesgo de cáncer de vejiga al hacer que se acumulen sustancias químicas nocivas en la orina. Cuando fumas, tu cuerpo procesa las sustancias químicas presentes en el humo y excreta algunas de ellas en tu orina. Estas sustancias químicas nocivas pueden dañar el revestimiento de tu vejiga, lo que puede aumentar el riesgo de cáncer.
- Edad avanzada. El riesgo de cáncer de vejiga aumenta con la edad. Aunque puede ocurrir a cualquier edad, la mayoría de las personas diagnosticadas con cáncer de vejiga son mayores de 55 años.
- Ser hombre. Los hombres son más propensos a tener cáncer de vejiga que las mujeres.
- Exposición a ciertas sustancias químicas. Los riñones tienen un papel fundamental en filtrar sustancias químicas nocivas del torrente sanguíneo y trasladarlas a la vejiga. Debido a esto, se piensa que estar cerca de ciertos químicos puede aumentar el riesgo de cáncer de vejiga. El arsénico y las sustancias químicas utilizadas en la fabricación de tintes, cauchos, cueros, productos textiles y pinturas son algunos de los químicos relacionados con el riesgo de cáncer de vejiga.
- Tratamientos oncológicos previos. El tratamiento con el fármaco anticanceroso ciclofosfamida aumenta el riesgo de cáncer de vejiga. Las personas que recibieron tratamientos de radiación dirigidos a la pelvis por un cáncer previo tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de vejiga.
- Inflamación crónica de la vejiga. Las infecciones o inflamaciones de las vías urinarias crónicas o repetidas (cistitis), como las que pueden ocurrir con el uso a largo plazo de un catéter urinario, pueden aumentar el riesgo de un cáncer de vejiga de células escamosas. En algunas regiones del mundo, el carcinoma espinocelular se relaciona con una inflamación crónica de la vejiga ocasionada por una infección parasitaria conocida como esquistosomiasis.
- Antecedentes personales o familiares de cáncer. Si has tenido cáncer de vejiga, eres más propenso a volver a tenerlo. Si uno de tus parientes consanguíneos (un padre, un hermano o un hijo) tiene antecedentes de cáncer de vejiga, es posible que tengas un mayor riesgo de presentar la enfermedad, aunque es poco frecuente que el cáncer de vejiga se dé en familias. Los antecedentes familiares de síndrome de Lynch, también conocido como cáncer colorrectal hereditario sin poliposis, pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer en el sistema urinario, así como en el colon, el útero, los ovarios y otros órganos.
Diagnóstico de cáncer de vejiga
Las pruebas y los procedimientos utilizados para diagnosticar el cáncer de vejiga incluyen lo siguiente:
- (cistoscopia). Para realizar la cistoscopia, el médico inserta un tubo pequeño y estrecho (cistoscopio) a través de la uretra. El cistoscopio tiene una lente que permite al médico ver el interior de la uretra y la vejiga, y examinar estas estructuras en busca de signos de enfermedad.
- Extracción de una muestra de tejido para analizarla (biopsia). Durante la cistoscopia, el médico puede insertar un instrumento especial a través del endoscopio y dentro de la vejiga para recoger una muestra de células (biopsia) para analizarla.
- Examinar una muestra de orina (citología de orina). Se analiza una muestra de orina en un microscopio para determinar si hay células cancerosas en un procedimiento llamado citología de orina.
- Pruebas por imágenes. Las pruebas por imágenes, como el urograma de tomografía computarizada o el pielograma retrógrado, permiten que el médico examine las estructuras de las vías urinarias.
Durante un urograma por tomografía computarizada, se inyecta una sustancia de contraste en una vena de la mano que finalmente fluye hacia los riñones, los uréteres y la vejiga. Las imágenes de rayos X tomadas durante el examen proporcionan una vista detallada de las vías urinarias y ayudan a que el médico identifique cualquier área que pueda ser cancerosa.
El pielograma retrógrado es un examen de rayos X utilizado para obtener una visión detallada de las vías urinarias superiores. Durante esta prueba, el médico inserta un tubo fino (catéter) a través de la uretra y hasta la vejiga para inyectar una sustancia de contraste en los uréteres. Luego, el tinte fluye hacia los riñones mientras se capturan imágenes radiográficas.
Grado de cáncer de vejiga
Los cánceres de la vejiga se clasifican en función de cómo aparecen las células cancerosas cuando se observan a través de un microscopio. Esto se conoce como el grado, y tu médico podría describir al cáncer de vejiga como de bajo o alto grado:
- Cáncer de vejiga de bajo grado. Este tipo de cáncer tiene células que, en apariencia y organización, son más similares a las células normales (bien diferenciadas). Un tumor de bajo grado suele crecer más lentamente y es menos probable que invada la pared muscular de la vejiga que un tumor de alto grado.
- Cáncer de vejiga de alto grado. Este tipo de cáncer tiene células de aspecto anormal y que no se parecen en nada a los tejidos de apariencia normal (poco diferenciadas). Un tumor de alto grado tiende a crecer de forma más agresiva que un tumor de bajo grado y puede ser más probable que se extienda a la pared muscular de la vejiga y a otros tejidos y órganos.
Tratamiento
Las opciones de tratamiento para el cáncer de vejiga dependen de varios factores que se tienen en cuenta, como el tipo de cáncer, el grado del cáncer y el estadio del cáncer, además de tu salud general y tus preferencias de tratamiento.
El tratamiento del cáncer de vejiga puede incluir lo siguiente:
- Cirugía, para extirpar las células cancerosas
- Quimioterapia en la vejiga (quimioterapia intravesical), para tratar los cánceres que están confinados al revestimiento de la vejiga pero que tienen un alto riesgo de recurrencia o progresión a un estadio más avanzado
- Quimioterapia para el cuerpo entero (quimioterapia sistémica), para aumentar las probabilidades de curación en una persona que se somete a una cirugía para extirpar la vejiga, o como tratamiento primario cuando la cirugía no es una opción
- Radioterapia, para destruir las células cancerosas, generalmente como tratamiento primario cuando la cirugía no es una opción o no es la opción deseada
- Inmunoterapia, para activar el sistema inmunitario del cuerpo para combatir las células cancerosas, ya sea en la vejiga o en todo el cuerpo
